sábado, 13 de junio de 2015

Ausencias

Celebro el cumpleaños de mi nieto Diego, aunque es el 15, tres preciosos años que me llenan de emoción, cuando él me cubre de besos demostrando la alegría de volverme a ver después de un mes de ausencia.

Y hoy me he encontrado en internet con una persona que fué mi amigo durante mis primeros años de Universidad. Después emprendimos diferentes caminos y poco a poco perdimos el contacto. Muchas veces le he recordado con el placer con que se recuerdan las buenas personas que pasan por la vida de uno. Lamentando el haber perdido el contacto. Internet es para eso el Lobatón de antes... pones un nombre en el buscador y el tio google te lo encuentra. Una vez hace tiempo lo puse y supe que había sido empresario en el mismo pueblo industrial en el que había nacido, y que se había jubilado pero el sitio no me permitía contactar con él.

A veces pongo nombres y apellidos en el buscador de google o de facebook con el propósito de encontrar a antiguos amigos o compañeros de colegio, universidad, etc... les recuerdo y les extraño. Salvo raras excepciones no los encuentro, probablemente porque la gente de mi edad han entrado tarde en este mundo de internet o no han entrado. Pero hoy he encontrado a ese amigo tan añorado. Cuando toda nuestra pandilla de facultad se fué emparejando, él y yo también lo hicimos pero buscamos pareja fuera de Madrid que era donde estudiabamos, al encontrarnos sólos con el-la novio-a fuera, nuestra amistad creció más y nos convertimos en inseparables.

Uno se puede imaginar la emoción que siento al volverlo a encontrar después de casi 50 años.
Feliz esa es la palabra, una felicitadita...porque la vida se compone de pequeñas felicitaditas ...el resto no existe.

4 comentarios:

la gata dijo...

Yo no los encontré por internet, los encontré por que volví. Y sin buscarlos. Antiguos novietes del insti con los que algo quedó pendiente, antiguas buenas amigas...al principio la sensación es extraña pero, si conectas como lo hiciste antes, es fantástica. Ya tomándonos el primer vino, me di cuenta de que los más de treinta años que han pasado no son nada.
Sí, felicitaditas reencontrantes y maravillosas para, durante ese ratito, olvidarse del resto del mundo.

Bss

suculentas en venta dijo...

Muack :D

diego dijo...

Los amigos de la infancia se pierden, y si se quiere se buscan y se recuperan (Yo sigo viendo una vez al mes a mis compañeros del colegio, bueno, a los que quedamos) A quien nunca vas a perder ni a tener que recuperar es a tu Diego, ese lleva implícito el sello de la "inolvidabilidad". Abusa de él :)

suculentas en venta dijo...

Ya abuso...pobre, creo que me teme...demasiados achuchones.

A veces pienso que es mejor no recuperarlos... Recuerdo cuando al cabo de unos años volví a ver a un noviete de los 14 años...su voz se había convertido en aflautada y no había nada en él que me gustara...jajaja. Espero que ésta vez no suceda lo mismo.