viernes, 10 de abril de 2009

Nunca he jugado a este juego.

Nunca tuve nada que esconder.

Eso creía yo. Y con esa idea me dispuse a entrar en el mundillo bloguero.

Abrí este blog, mi primer blog personal. Y al cabo de unos meses me di cuenta que estaba hablando de sensaciones y de sentimientos.

Desnudar tu cuerpo delante de otras personas puede hacerte sentir pudor. Nada comparable a desnudar el alma. Más si los voyeurs te conocen. Te leen, a veces comentan tus palabras, otras callan, pero sientes su mirada dentro de ti.

Enrojecí por dentro y eliminé este blog...

Hoy lo he recuperado para juegar al escondite en él...

3 comentarios:

su dijo...

Pues no entiendo porque enrojeciste, a mi me encanta lo que cuentas de tu niñez, las historias de tu tierra, tus nietas... es precioso... sinceramente yo también a veces tengo vergüenza de lo que pongo... por eso no escribo mucho y pongo fotos :-)

suculentas en venta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Liz dijo...

Su...no sé como explicarlo... tampoco tengo demasiadas razones...es algo interior.

Es como cuando te comes el mundo y de repente el mundo se te come a ti.

Hay días que siento muchisimo pudor de mi desnudez y otros que hasta podría ser exhibicionista.

Hablo de la desnudez del alma, no de la del cuerpo...

Gracias por estar aquí.