Hace 6 años que estoy navegando por internet...
Primero en foros, ahora en este mundo de los blogs.
Reflexiono con frecuencia sobre ello. Reconozco que al principio estaba encantada. Conocía gente y todo el mundo me parecía maravilloso.
Un poco como cuando en la realidad conoces a las personas pero no intimidas con ellas. Posteriormente empecé a observar los tejes y manejes y me fuí desengañando. A medida que el lugar donde me encontraba se hacía más grande yo me encontraba más perdida.
No soy de bullicios, no soy de espacios grandes, no soy de lugares públicos. Soy más de conversaciones con grupos reducidos de personas.
Si antes observé los foros, creo que podría escribir un libro sobre ellos, ahora, desde hace dos meses, observo los blogs.
Me apunto a los que me gustan. Pero sigo pensando que algunos son demasiado concurridos. Me agobia, tengo la sensación de que todos hablamos a la vez. Que cada uno de nosotros habla con el dueño del blog sin preocuparse de lo que los demás dicen.
No soy persona tímida, ni siquiera soy reservada, por el contrario creo que hasta un punto soy extrovertida pero me bloqueo cuando un grupo numeroso de gente habla a mi alrededor.
Por otra parte no me entusiasma este formato. Me gusta la discusión, el intercambio de opiniones, la tertulia enriquecedora. Y para eso en internet no hay nada como el formato foro.
La pena es que no haya foros reducidos, en los que un grupo no grande de personas dialoguen sobre diferentes temas, bajo unas estrictas normas de educación y de respeto.
Tengo la esperanza de encontrar algo así algún día.
viernes, 24 de abril de 2009
Hoy recuerdo mariposas....

Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno.
Qué maneras más curiosas
Hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo (Silvio Rodriguez)
Muchas veces he pensado en lo cierto de estos versos. En la tendencia que tenemos a idealizar el pasado. Cuanto más pasado, más idealizado. Recordamos lo mejor que nos ha ocurrido. Solemos apartar de nuestra mente aquello que nos hizo daño, no queremos recordar. Recordar los momentos dificiles es como hurgar en una profunda herida.
Por el contrario, anecdotas sencillas sin apenas transcendencia, a fuerza de recordarlas e imaginarlas de nuevo, se enriquecen con matices que no tuvieron y acaban convirtiendose en "momentos cumbre".
Lo triste es que sólo haya humo donde hubo mariposas ...
lunes, 20 de abril de 2009
La primavera...

Siempre ha sido considerada la estación por excelencia...
Mitos que nos creamos en la mente desde niños. El período en que todo sale del letargo invernal y se pone en movimiento. Es como si al reloj biológico le dieran cuerda.
Nunca fué mi estación la primavera. Nací en una época en la que los inviernos eran crudisimos en mi ciudad natal y los veranos muy calurosos. Tal vez por eso debería haber amado la primavera.
Ahora me doy cuenta de que siempre fuí rebelde, siempre un poco a contracorriente, porque a mi me gustaban los inviernos gélidos de mi tierra. Aquellos inviernos en los que el hielo colgaba en forma de chupiteles (más tarde supe que se llamaban carámbanos) de los tejados de las casas. Esos inviernos en los que el aliento se congelaba en el tejido de mi bufanda.
En primavera no sólo brotaba todo lo bello sino también brotaban los virus y las bacterias y era rarisima la primavera que no me obligaba a guardar cama durante días... Luego supe que la primavera alteraba mi mente...La primavera que la sangre altera. Sí, puede que sí, que esta frase sea cierta. Nací en diciembre así es que obviamente a mis progenitores la primavera les afectó.
A veces me he preguntado si estadisticamente será cierto que la primavera produzca un mayor indice de natalidad que el resto del año... aunque si lo analizo bien...el invierno en mi ciudad natal y en aquellos tiempos sin televisión debía de incrementar en mayor medida ese índice.
Ahora le tengo mucho respeto a la primavera, ando con tiento, muchas depresiones entran en primavera, eso lo comentamos siempre las mujeres entre nosotras. Probablemente el invierno produce un estado de ansiedad de deseo de que pase, de expectativas futuras...y cuando ha pasado y la primavera llega el cuerpo sufre el bajón del cambio de estado mental.
La primavera para mi es una estación de actividad física, de ir y venir, de hacer y deshacer, aprovechando el buen tiempo. El invierno es la estación de descanso, es tiempo de actividad mental y siempre me ha resultado más creativa la actividad mental que la física.
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viernes, 17 de abril de 2009
El progreso
Imagino la vida de mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos. Comparo con la vida actual...y pienso en aquello de que pasaría si fulanito levantara la cabeza... Efectivamente, ha habido tantos cambios en la vida diaria, tantos progresos, tantos nuevos inventos que sería un shock para cualquiera que levantara la cabeza.
Hoy he visto a una anciana irsele los ojos detrás de una torta de pan...Ha preguntado cuanto vale? 40 centimos le han respondido... y se ha ido sin ella.
Progreso, estado de bienestar...Hace menos de 200 años la mayoría de la gente eran esclavos del clero y la nobleza... trabajaban sus tierras para subsistir... Nuestros ancianos de ahora han trabajado toda su vida para lo mismo, para subsistir con una precaria jubilación los ultimos años de su vida.
El progreso no humaniza más, no entiende de igualdad ni de justicia social.
JOHN BURY en su libro La idea del progreso...analizó este concepto a lo largo de la Historia de la Humanidad..
Habría que redifinir la idea de progreso e integrar dentro de ella valores menos materiales, una especie de cesta de la compra en la que cupieran; cultura, educación, igualdad, justicia, sanidad, solidaridad...etc para lograr el tan cacareado y utópico estado del bienestar. Una cesta del progreso en la que al igual que en la cesta de la compra con los indices de precios de consumo, se pudieran aplicar los indices de progreso de consumo...
Hoy he visto a una anciana irsele los ojos detrás de una torta de pan...Ha preguntado cuanto vale? 40 centimos le han respondido... y se ha ido sin ella.
Progreso, estado de bienestar...Hace menos de 200 años la mayoría de la gente eran esclavos del clero y la nobleza... trabajaban sus tierras para subsistir... Nuestros ancianos de ahora han trabajado toda su vida para lo mismo, para subsistir con una precaria jubilación los ultimos años de su vida.
El progreso no humaniza más, no entiende de igualdad ni de justicia social.
JOHN BURY en su libro La idea del progreso...analizó este concepto a lo largo de la Historia de la Humanidad..
Habría que redifinir la idea de progreso e integrar dentro de ella valores menos materiales, una especie de cesta de la compra en la que cupieran; cultura, educación, igualdad, justicia, sanidad, solidaridad...etc para lograr el tan cacareado y utópico estado del bienestar. Una cesta del progreso en la que al igual que en la cesta de la compra con los indices de precios de consumo, se pudieran aplicar los indices de progreso de consumo...
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